Cómo afecta el calor a la computadora
Aunque es algo impracticable, la computadora estaría feliz dentro de la heladera.
Es que los circuitos electrónicos no se llevan bien con las altas temperaturas; si las cosas se ponen muy caldeadas, empiezan a cometer errores y, con el tiempo, pueden dañarse o acortar su vida útil.
La mala noticia es que son los mismos chips los que producen calor.
Un microprocesador típico (el cerebro electrónico de una PC) está arriba de los 40 grados Celsius en reposo; es decir, con la computadora encendida, pero sin usarla para nada.
Tan pronto como entra en pleno régimen, su temperatura empieza a trepar.
En unos 45 segundos habrá sobrepasado los 50° y en menos de dos minutos alcanzará a los 60°, y según el modelo del que se trate, esa carrera puede llevarlo hasta los 70 grados y más.
Para empeorar las cosas, el cerebro electrónico no es la única fuente de calor dentro de la computadora.
La placa de video, las memorias y los discos rígidos añaden mucha temperatura, y no podemos prescindir de ellos.
En rigor, todos los componentes electrónicos disipan calor.
La única forma de mantener una computadora dentro de sus límites operacionales de temperatura es ventilando su interior correctamente.
Para eso, se usan pequeños ventiladores (que se llaman "Coolers") en posiciones estratégicas para que el aire circule dentro del gabinete de tal modo que el calor sea expulsado al exterior.
La idea funciona bien cuando estos coolers se encuentran en buen estado de salud.
Pero ¿qué pasa con una PC que funciona a pleno régimen y alguno de los coolers o más de uno incluso, se encuentra dañado?
La respuesta es simple: la ventilación ya no da tanto resultado y el equipo, si es exigido, puede sobrepasar las temperaturas aceptables.
Puede colgarse, enviar mensajes de error, y alguno de sus componentes podría incluso dañarse; freírse, digamos.
No todos los programas demandan lo mismo de la PC.
Un procesador de texto o el chat son muy poco exigentes.
Pero imaginemos el peor escenario posible: un videojuego de última generación.
El programa no sólo acelera al máximo el microprocesador, sino que además somete a la placa de video, el otro componente que más calor produce en una PC, a un castigo extremo.
Mientras estamos divirtiéndonos, la computadora se convierte en un horno, sencillamente porque sus dos motores más poderosos están funcionando al máximo y disipando mucho calor.
No sólo los videojuegos exigen este esfuerzo.
Otras tareas por el estilo son la edición de audio y video, ver películas en DVD y la creación de imágenes y animaciones en 3D.
En condiciones ideales, como dijimos, las computadoras cuidan de sí mismas.
Pero con el uso cotidiano, los coolers se van desgastando, por la suciedad ambiente que ingresa en el gabinete de la computadora y por la fricción mecánica propia que producen los coolers al funcionar.
Así que conviene estar advertido sobre algunos síntomas que ponen en evidencia que la máquina está sobrecalentándose:
- Se apaga sola.
- Se vuelve a encender automáticamente.
- Se cuelga (congela la imagen).
- Mensajes de error constantes.
- Los ventiladores están dañados (el ruido a fricción y el soplido son evidentes) durante mucho tiempo.
Ante estos síntomas, no continúe usando la máquina, ya que aumentará cada vez más el calor generado, hasta concluir en la quema de uno o varios componentes internos.
Llévela cuanto antes a su servicio técnico de confianza.